Ayudemos al mundo

La vida bajo el mar, es mejor y más deliciosa. Se sacan joyas dentro de él, y se convierten en tesoros y pedazos de cielo para nuestro paladar. Los mariscos, el callo de hacha, los ostiones, son algunos ejemplos de los manjares que la naturaleza nos ofrenda. Porque eso se vuelve, una ofrecimiento que debemos respetar.

No obstante esto nunca sucede, porque la avaricia del ser humano es demasiada y comienza a explotar todo lo que está a su paso, con tal de hacer un negocio. Y no me malentiendas, no digo que no consumas los productos, pero hay lugares en los que no se maltratan a éstos, o en los que se cultivan respetando la especie.

¿Qué quiero decir con esto?, voy a intentar ejemplificarlo para que se pueda comprender de mejor manera. El abulón es por muchos, considerado el rey de los mariscos, y siempre ha sido codiciado por los gourmets, esto se debe a su sabor dulzón y a su textura. Sin embargo comenzó a tener tanto éxito que la especie empezó a estar en peligro de extinción. De hecho el universal tiene un interesante artículo de esto.

Por esto, algunas empresas comenzaron a cultivarlos, en un espacio que tenían las condiciones adecuadas y así no acabar con una especie más, solamente por la ambición, y la gula de comer lo que no se debe. Ahora ya se puede vender abulón en lata, sin tener tantas inquietudes, gracias a estas iniciativas que algunos empresarios tuvieron.

Porque como todo en la vida, se debe tener un balance, y más en cuanto se habla a la naturaleza. Si cortas un árbol, plantas otro; si comes un animal (lo cual es parte de la cadena alimenticia), intentas que sea de una empresa en la que se les dé una muerte sin dolor; si contaminas, intentas compensarlo de otra manera.

Esto debería ser una filosofía de vida para todos, pero lamentablemente hay un desinterés por parte del ser humano, y una falta de respeto a todo lo que la naturaleza nos ofrece. Se nos debería enseñar desde pequeños a respetar a ésta de la misma manera que respetamos a nuestros semejantes, tristemente en muchas ocasiones no se hace ni uno ni otro, y es por eso que estamos fallando como mundo.

Comenta qué iniciativas implementarías para ayudar, o qué es lo que más te enoja acerca de la mala producción de animales. Muchas gracias, y ¡hasta la próxima!

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